Los homosexuales que tienen cinco o más parejas al año forman parte de un grupo de alto riesgo que podría beneficiarse de una píldora diaria para combatir el VIH, señala una investigación difundida este lunes en Estados Unidos.
El estudio, de costo-beneficio, realizado por expertos de la Universidad de Stanford y publicado en los Anales de Medicina Interna, examina los costos asociados a la prescripción de una píldora por día, de un precio de US$26, a los hombres que tienen sexo con personas del mismo sexo.
El medicamento denominado Truvada (tenofovir-emtricitabina), fue presentado en un ensayo publicado en 2010 en el New England Journal of Medicine como capaz de prevenir las infecciones de VIH en 73% de hombres homosexuales que la tomaron regularmente.
Los gays representan más de la mitad de los 56.000 nuevos casos anuales de personas infectadas con el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH), transmisor del sida, en Estados Unidos, de acuerdo a los Centros de Control y Prevención de Enfermedades.
Jessie Juusola, un candidato a doctor en Ciencias de la Administración e ingeniería en la escuela de ingeniería de Stanford y principal autor del estudio, señaló que la administración de la píldora a hombres que mantienen relaciones sexuales con al menos otros cinco hombres al año "es una buena inversión" que "no desfinanciará a ningún banco".
Cuando a principios de mes se celebró el Día Mundial del Sida, por primera vez en las tres décadas que transcurrieron desde que se descubrió la enfermedad los especialistas contemplaron la posibilidad de controlar la pandemia.
Un estudio realizado en 1763 parejas discordantes (uno de sus integrantes vivía con VIH y el otro no) en Brasil, India, Tailandia, Estados Unidos, Botswana, Kenya, Malawi, Sudáfrica y Zimbabwe, había mostrado una respuesta impactante: el ensayo expuso que el riesgo de transmisión heterosexual en personas que comenzaban a tomar drogas antirretrovirales rápidamente, aunque su sistema inmunológico no tuviera un deterioro pronunciado, se reducía un 96 por ciento.
Por sus implicancias para el control de la pandemia, este trabajo fue elegido como el avance del año por la revista Science. Myron Cohen, de la Escuela de Medicina de la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill, y un equipo internacional habían comenzado el estudio HPTN 052 en 2007.
Pero los resultados fueron tan convincentes que a principios de este año, cuatro antes del fin programado del ensayo, un consejo independiente de monitoreo decidió interrumpirlo para que todos los participantes en el ensayo que vivían con VIH recibieran antirretrovirales.
Según escribe Jon Cohen en la edición de hoy de Science , “esto no significa que solamente con tratar a la gente se pondrá fin al sida. Pero, en combinación con otras tres importantes medidas de prevención ya probadas, los investigadores ahora creen que es posible doblegar a la epidemia en escenarios específicos con el paquete correcto de intervenciones”.
Y luego agrega: “La mayoría esperaba que reducir la cantidad del virus en una persona de alguna manera reduciría la transmisión. Lo que resultó sorprendente fue la magnitud de la protección y luego el impacto que los resultados tuvieron entre investigadores, defensores y formadores de políticas de VIH/sida”.
Unas 34 millones de personas eran portadoras del VIH (virus del sida) en 2010, un número récord atribuible en gran medida a la generalización de tratamientos que prolongan la vida de los seropositivos y alientan la esperanza de desterrar la pandemia, indicó este lunes ONUSIDA. “Nos encontramos en la antesala de un importante hito en la respuesta al sida”, afirmó el director ejecutivo de esa entidad de Naciones Unidas, Michel Sidibé. “Hace tan solo unos años, parecía descabellado hablar sobre el fin de la epidemia a corto plazo. Sin embargo, la ciencia, el apoyo político y las respuestas comunitarias están empezando a dar frutos claros y tangibles”, agregó. “Actualmente más personas que nunca viven con el VIH, en gran parte debido al mayor acceso al tratamiento”, subrayan los expertos que elaboraron el informe, que cifra en 34 millones -un 17% más que en 2001- el número de seropositivos. Esos datos reflejarían una expansión significativa del acceso al tratamiento antirretrovírico, que ha ayudado a reducir las muertes relacionadas con el sida, en especial en los últimos años. Las cifras también reflejan “el continuo número de nuevas infecciones”, aunque esa tendencia da señales de invertirse con un 21% de disminución en los casos registrados entre 1997 y 2010. Asimismo la cantidad de muertes por sida disminuyó a 1,8 millones en 2010, frente a 2,2 millones de decesos anuales a mediados de los años 2000. “Desde 1995 se ha evitado un total de 2,5 millones de muertes en países de ingresos bajos y medianos debido al tratamiento antirretrovírico” y tan sólo en 2010 “se evitaron 700.000 muertes relacionadas con el sida”, señala el documento de 52 páginas.
“La epidemia del sida aún no terminó, pero el final puede estar cercano si los países invierten de manera inteligente”, subraya ONUSIDA. El organismo plantea un objetivo ambicioso: “En los próximos cinco años, las inversiones inteligentes pueden impulsar la respuesta al sida hacia el logro de la visión de cero nuevas infecciones por el VIH, cero discriminación y cero muertes relacionadas con el sida”. La región más afectada siendo África subsahariana (5% de prevalencia entre la población adulta), seguida por el Caribe y Rusia (0,9%). En América Latina la evolución se mantiene estable desde inicios de los años 2000 (0,4% de prevalencia). También se mantiene “obstinadamente estable” en América del Norte (0,6%) y Europa occidental y central (0,2%), “a pesar del acceso universal al tratamiento, de la atención y el apoyo, y de la amplia sensibilización” al tema, señala el trabajo. La proporción de mujeres con VIH se ha mantenido estable (alrededor del 50%), aunque hay más mujeres que hombres infectadas en el África negra (59%) y en el Caribe (53%). A fines de 2010, un 68% de seropositivos vivía en África subsahariana, donde sin embargo habita apenas el 12% de la población mundial. Desde 1998, un millón de subsaharianos muere de sida anualmente y en 2010 la mitad de los decesos por causas relacionadas con el sida en el mundo se registraron en África austral. A pesar de todo esto, el número de contagios cayó en 33 países, 22 de ellos situados en África subsahariana.
En el Caribe, había en 2010 unos 200.000 seropositivos (adultos y niños), frente a 210.000 en 2001. Y las nuevas infecciones se redujeron un tercio en el mismo periodo. Influyó en ello “el acceso cada vez mayor a los servicios de prevención del VIH para las mujeres embarazadas”, que ha permitido “una marcada disminución en el número de niños” con VIH y en la mortalidad infantil por sida. En América Latina, el número de nuevas infecciones anuales, que registraba un descenso constante desde 1996, “se estabilizó en los primeros años del nuevo milenio y ha permanecido estable desde entonces a 100.000 por año”. Por último el informe destaca la respuesta “completa y temprana” de Brasil ante la epidemia, garantizando “el acceso a los servicios de prevención y tratamiento del VIH para las personas más vulnerables y marginadas”.
Name: Gary Hogar: Fort Lauderdale, Fla. Diagnosticado: 1992
Mientras que Gary nunca ha visto el VIH como una bendición, él tampoco ha sido un mártir de la enfermedad.
Después de la pérdida trágica de su pareja y de su propio diagnostico del VIH en 1992, Gary ha hecho el propósito de aprender todo lo que él puede sobre el VIH y sobrellevar esta carga a pesar de sus pérdidas, sus miedos y una batalla contra cáncer de próstata (y el tratamiento para él).
El conocimiento, el trabajo, las metas personales y las varias redes sociales de ayuda le han servido para llegar a los 60 con seguridad, con tolerancia, buen humor y un deseo de ayudar a otros. "
En un punto, nunca pensé viviría para ver la llegada del año 2000. Ahora tengo 60 y es el año 2009. Mis CD4s están en 400 y la Carga Viral es indetectable. Debería estar en este mundo por otros 10 años.
Tenía solamente 51 años cuando me diagnosticaron con el cáncer de próstata. Generalmente diagnostican a la mayoría de los hombres con el cáncer de próstata en su 70s o 80s.
Ellos son mayores y ellos hacen exactamente lo que el doctor le dice hacer. Bien, yo no era esa clase de paciente nunca más. [Risas.]
Ésta es una entrevista a GARY publicada en TheBody.com.
¿Cómo descubrió que usted era seropositivo? Realmente a mi pareja fue el que diagnosticaron. Vivía en Detroit en ese entonces. Decidí, " Bien, mejor yo lo compruebo también, " y mi prueba resultó positivo. Esto era en 1992.
Muy rápidamente después de su diagnosis del VIH, Thom, mi pareja, fue diagnosticada con un cáncer muy agresivo. En el plazo de seis meses, él había fallecido. Esos seis meses fueron espantosos para él. Fue muy triste, especialmente porque no había muchas medicaciones para el VIH en ese entonces.
Yo no sé cuándo me infectaron realmente, pero recuerdo que en 1988, yo tenía una fuerte gripe. Descubrimos más adelante que ese es un síntoma de la seroconversión.
En ese tiempo mi reacción al descubrir que tenía el VIH fue que no quería oír nada sobre él tema.
Hasta que en 1993 o 1994 Larry Kramer un renombrado Activista hizo una declaración que me ayudó realmente a aceptar mi enfermedad. Él dijo: "Vivir con el VIH es como vivir con un monstruo en tu casa. A veces está tranquilo y dormido en la esquina. Y otras veces, se vuelve loco y destruye todo en la casa."
¿Como piensa que el VIH le ha cambiado su vida?
Guau. Yo no sé como habría sido mi vida sin el VIH. Nunca habría estado implicado en el trabajo que estoy haciendo.
Es un poco como el efecto de la mariposa. Si usted cambia algo, entonces usted no sabe cuál habría sido su otra realidad.
Es realmente difícil especular en cuanto a cuál habría sido mi vida sin el VIH, ciertamente no ha sido una bendición, pero pienso que parte de la vida con el VIH y de ocuparse de ella es lo que usted hace con su vida. y como usted vive con sus circunstancias.