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Saturday, October 6, 2012
Tuesday, October 2, 2012
Cuidado con el cambio de Terapia
Decidí cambiar el médico que me controlaba, porque en los casi tres años que me vio jamás me hizo un examen físico (ni siquiera el mínimo examen para ver si tenía candidiasis bucal).
El nuevo doctor, bastante más joven que el anterior, al ver en mi ficha médica que yo estaba con la misma terapia (Stocrin y Combivir) hace más de 10 años, me propuso cambiar a Kivexa y Combivir argumentando que esto evitaría el desarrollo de lipodistrofia (pérdida de masa muscular especialemente en el rostro, glúteos y extremidades). Sin embargo aclaró que todo dependía del resultado que arrojara un exámen específico llamado "HLA B*5701" que mide el riesgo de reacción negativa al Abacavir.
Como yo, ya había tenido que hacerme un relleno facial (cuyo valor es bastante elevado), debido a la lipodistrofia hace un par de años; me pareció una buena idea.
Al mes siguiente, fui a un nuevo control. El resultado negativo del examen "HLA B*5701" implicaba que mi organismo era apto para el cambio de terapia mencionado. Ese mismo día, la químico farmaceutica del hospital me explicó con detalles que en el fondo el único cambio que se introduciría en mi triterapia era el reemplazo de AZT por ABACAVIR ya que los estudios demostraban que precisamente el azt es el causante de la lipodistrofia. Además este cambio de medicamentos, implicaba que solo debía tomarlos una solo vez al día.
Empecé a ingerir la nueva terapia, rogando que esto no trajera algun efecto negativo en mi organismo. Pues es sabido que un cambio de triterapia implica que el organismo debe adecuarse a las nuevas drogas y esto a la vez conlleva efectos secundarios.
No pasaron 24 horas, y empecé a sentir malestar en el pecho. Me dio la sensación que el corazon me latía con más fuerza, de distinta manera a lo que yo estaba acostumbrado a experimentar. Traté de calmarme, pensando que seguramente se debía a que mi organismo recién se estaba adaptando al cambio de terapia.
Pero este efecto secundario desagradable, no solo me preocupó si no que me alarmó. Dos veces desperté de madrugada con un fuerte malestar al pecho y sintiendo que el corazon me latía con demasiada fuerza.
Busqué información en internet:
"El abacavir puede causar efectos secundarios graves, potencialmente mortales. Comuníquese inmediatamente con su médico si nota alguno de estos síntomas: reacciones alérgicas, acidosis láctica (acumulación de ácido en la sangre), trastornos del hígado y FRECUENCIA CARDÍACA RÁPIDA O IRREGULAR."
No había duda, el Abacavir me estaba haciendo mal. A los 20 días de haber iniciado la nueva terapia, fui donde el médico y le expliqué como me estaba afectando el abacavir. Me escuchó, pero...argumentó que solo era la adecuación natural del organismo a la nueva droga y que para mi tranquilidad me iba a solicitar un electrocardiograma. Le dije que me negaba a continuar con abacavir y que le solicitaba regresar a mi triterapia con el Strocrin y Combivir ya que mi calidad de vida se había deteriorado en casi un 50%.
Estuvo de acuerdo y me hizo la prescripción correspondiente, agregando la orden para realizarme el electrocardiograma. Ese mismo día, fui a una clínica particular y me hice el electrocardiograma...que confirmó mis aprensiones...el examen demostró un "hemibloqueo anterior izquierdo" en el corazon.
A las 78 horas de haber regresado a mi triterapia de siempre, se terminaron mis problemas, el corazon volvió a latir como lo ha hecho siempre y yo nuevamente estoy disfrutando cada día de vida.
Este episodio, me hizo inferir que el médico de mayor experiencia y edad (al que yo deseché) es más sabio en el tratamiento de esta enfermedad y por eso NUNCA me insinuó un cambio de triterapia. Cuando lo vea en el hospital, le voy a contar mi experiencia y también le daré las gracias.
Justo por esos días, en que yo estaba recabando información acerca de los efectos secundarios de las Triterapias, me encontré con este caso dramático de Herman Young que vive en USA:
Diagnosticado el 2004, le dijeron que inciara su tratamiento con ATRIPLA (efavirenz, emtricitabine, y tenofovir) que se toma una vez al día y en una sola dosis. A los nueve meses sus niveles de colesterol había subido peligrosamente, por lo que le agregaron LOVASTATIN para disminuír el colesterol. A los 12 días de haber estado tomando ambas pastillas, su hígado colapsó y quedó en lista de espera para un transplante...que para su fortuna pudo realizarse con rapidéz el 25 de febrero del 2008 al encontrar un donante compatible.
Haz clic aquí para leer la historia completa de HERMAN YOUNG
Me pregunto, en nuestros países sudamericanos una falla al hígado significaría sencillamente una SENTENCIA DE MUERTE porque los recursos jamás se igualarán a los de un país desarrollado.
Por eso, me permito recordar a los amigos/as que sean portadores del virus como yo, que somos nosotros los principales encargados de vigilar y controlar nuestro estado de salud. Y a no dudar de plantear las inquietudes a los médicos tratantes, porque ellos tienen la teoría de lo que esta enfermedad es, pero nosotros somos los que convivimos con ella y por lo tanto estamos en posesión de los verdaderos efectos que las drogas provocan en nuestro organismo.
Friday, September 28, 2012
Wednesday, September 19, 2012
Existe la Bisexualidad?

Valiéndose de un sensor se midió el nivel de excitación sexual. Aquellos hombres que decían ser bisexuales serían en realidad homosexuales que no quieren poner al descubierto su verdadera identidad.
Alguna gente se siente atraída por las mujeres. Otra, por los hombres. Y alguna, por ambos sexos, si es que debemos darles crédito a Sigmund Freud, al doctor Alfred Kinsey y a millones de bisexuales confesos. Sin embargo, un nuevo estudio echa ahora un manto de duda sobre si la verdadera bisexualidad existe realmente, en los hombres al menos.
Este estudio, de un equipo de psicólogos de Chicago y Toronto, confirma las teorías de todos aquellos que se muestran escépticos desde hace tiempo respecto de la posibilidad de que la bisexualidad sea una orientación sexual clara y estable.
Según estos profesionales, la gente que se considera bisexual es homosexual por lo general, aunque se muestra ambivalente respecto de su homosexualidad o simplemente no quiere divulgarla. "Uno es gay, heterosexual o está mintiendo", tal como lo definieron algunos hombres homosexuales.
En este nuevo estudio, un equipo de psicólogos midió los niveles de excitación obtenidos en respuesta a imágenes de hombres y mujeres. Los psicólogos descubrieron que los hombres que se consideraban bisexuales se excitaban en realidad con un solo sexo, el masculino.
Este estudio es el más amplio de varios otros de menor importancia que sugieren que cerca de 1,7 por ciento de hombres que se identifican en los Estados Unidos como bisexuales muestran patrones de atracción física que difieren sustancialmente con los deseos que expresan públicamente.
Muchos otros investigadores que tuvieron acceso a este nuevo estudio, que aparecerá en la publicación Psychological Science, comentaron que tendría que ser repetido con cantidades más grandes de bisexuales antes de sacar conclusiones claras.
En el experimento, psicólogos de la Universidad del Noroeste (en los EE.UU.) y del Centro para la Adicción y la Salud Mental de Toronto, Canadá, se valieron de avisos en diarios para gays para reclutar a 101 hombres adultos jóvenes.
Treinta de ellos se identificaron como bisexuales; treinta, como heterosexuales, y treinta y ocho, como homosexuales.
Los participantes, que se sentaron en una sala de laboratorio, comenzaron a ver luego una serie de películas eróticas, con mujeres solamente —algunas— y otras con hombres. Valiéndose de un sensor que midió su nivel de excitación sexual, los investigadores descubrieron lo que esperaban ver en realidad: los homosexuales daban señales de excitación con las imágenes eróticas entre hombres y muy poca con las de mujeres. Y los heterosexuales se mostraban excitados con las mujeres pero no con los hombres.
Los hombres que participaron de este estudio que se autocalificaron como bisexuales no mostraron patrones de excitación que coincidieran con la atracción que decían sentir por hombres y mujeres por igual. Tres cuartos de ellos mostraron en cambio patrones de excitación idénticos a los de los gays .
Desde por lo menos mediados del siglo XIX los científicos conductistas notaron la atracción bisexual en hombres y mujeres y debatieron su lugar en el desarrollo de la identidad sexual. Algunos, como Freud, llegaron a la conclusión de que los seres humanos son naturalmente bisexuales.
Y en sus estudios sobre sexo de la década del 40, el doctor Alfred Kinsey descubrió que muchos hombres casados, heterosexuales a nivel público, admitían haber tenido sexo con otros hombres.





































